"Porque el deseo es una pregunta
cuya respuesta nadie sabe."
Luis Cernuda
CUANDO TU NOCTURNO QUIERA,
hasta el fondo viento, donde mis manos
exijan tu figura y cansada mi espalda
de abandonos te arrebaten.
Tu nocturno es una gaviota que vuela
y llora, una ribera infinita, perdida sin astilleros
y a lo lejos un barco en mármol levanta velas
despidiéndose para siempre de mi pecho.
Y sólo mi sangre, va llorando tu rastro
en todos los espejos de caracoles, silencio
por favor, silencio de ruinas al deseo,
por sus lagrimas púrpuras en mis ojos,
que nocturno sin sombra sostiene el cielo,
para morir y olvidar hasta el fondo del
mismo aliento.